Dolor de hombro en el adulto mayor: ¿puede ser el manguito rotador?
El dolor de hombro es una consulta muy frecuente, especialmente después de los 50 o 60 años. Actividades tan sencillas como ponerse una camisa, alcanzar algo en un estante, peinarse o dormir sobre el lado afectado pueden volverse difíciles y dolorosas.
Una de las causas más frecuentes de este dolor son los problemas del manguito rotador, un grupo de cuatro músculos y tendones que ayudan a mover y estabilizar el hombro.
Pero hay algo importante que quiero aclarar desde el principio: tener dolor de hombro no es simplemente una parte normal del envejecimiento y no todo dolor de hombro significa que existe un desgarro.
¿Qué es el manguito rotador?
El manguito rotador está formado por cuatro músculos y sus tendones. Estos tendones rodean la articulación del hombro y ayudan a mantener la cabeza del húmero centrada mientras movemos el brazo.
Con el paso de los años, estos tendones pueden sufrir cambios degenerativos. Pueden volverse más débiles, inflamarse, presentar desgaste e incluso llegar a romperse parcialmente o por completo.
Por eso, los problemas del manguito rotador son especialmente frecuentes en adultos mayores.
¿Por qué se lesiona el manguito rotador?
No siempre existe un accidente específico que cause el problema.
En muchas personas, el deterioro del tendón ocurre poco a poco durante años. Actividades repetitivas, el uso del brazo por encima de la cabeza y los cambios propios del envejecimiento pueden contribuir.
En otros casos, el dolor aparece después de una caída o de levantar algo pesado, y puede existir una ruptura aguda sobre un tendón que ya presentaba cierto desgaste.
Entre los problemas más frecuentes encontramos:
Tendinopatía del manguito rotador
El tendón puede desarrollar cambios degenerativos y volverse doloroso. Muchas veces el paciente nota dolor al levantar el brazo, alcanzar objetos por encima de la cabeza o realizar movimientos repetitivos.
También es muy común que el dolor sea más intenso durante la noche.
Rupturas parciales
En este caso, el tendón presenta una ruptura, pero todavía mantiene parte de su continuidad.
Estas lesiones pueden aparecer progresivamente con la edad o después de una lesión.
Rupturas completas
En una ruptura completa, el tendón pierde su unión con el hueso.
Algunas rupturas aparecen progresivamente y el paciente ni siquiera recuerda haber sufrido una lesión. Otras ocurren después de una caída o un esfuerzo importante.
¿Cómo se siente el dolor del manguito rotador?
Los síntomas pueden variar, pero los pacientes suelen describir:
Dolor al levantar el brazo.
Dolor al alcanzar objetos por encima de la cabeza.
Dificultad para ponerse una camisa o una chaqueta.
Dolor al llevar el brazo hacia atrás.
Dolor al dormir sobre el hombro afectado.
Dolor nocturno que interrumpe el sueño.
Sensación de debilidad al levantar o girar el brazo.
Uno de los síntomas que más me interesa valorar durante la consulta es la pérdida de fuerza.
No es lo mismo que el brazo se sienta débil porque duele, a que realmente exista una pérdida de fuerza. Cuando esta debilidad aparece de manera repentina, especialmente después de una caída, puede ser una señal de una ruptura importante del manguito rotador.
¿Es normal tener dolor de hombro por la edad?
No necesariamente.
Es cierto que con la edad son cada vez más frecuentes los cambios degenerativos en los tendones del hombro. Incluso algunas personas pueden tener una ruptura del manguito rotador y no presentar ningún síntoma.
Por eso, encontrar una ruptura en una resonancia magnética no significa automáticamente que esa ruptura sea la causa del dolor ni que necesite una cirugía.
También existen muchas otras causas de dolor de hombro, como la artrosis, el hombro congelado, problemas del tendón del bíceps o incluso problemas provenientes de la columna cervical.
La clave está en relacionar los estudios de imagen con los síntomas y con el examen físico.
¿Cómo se diagnostica un problema del manguito rotador?
El diagnóstico comienza con una buena historia clínica y un examen físico.
Durante la valoración es importante conocer:
Dónde está localizado el dolor.
Qué movimientos lo provocan.
Cuánto movimiento tiene el hombro.
Si existe pérdida de fuerza.
Si hubo alguna caída o lesión.
Desde cuándo comenzaron los síntomas.
Cómo está afectando el problema las actividades diarias.
Dependiendo de los hallazgos, pueden ser necesarios estudios de imágenes.
Las radiografías permiten evaluar los huesos y la articulación, y son particularmente útiles para detectar artrosis y otros cambios.
El ultrasonido o la resonancia magnética permiten valorar directamente los tendones del manguito rotador y determinar si existe una ruptura y cuáles son sus características.
Sin embargo, hay algo que considero fundamental: una resonancia no debe tratarse a la persona; debemos tratar al paciente.
Un hallazgo en una resonancia solamente tiene importancia si corresponde con los síntomas y con lo que encontramos durante la valoración.
¿Una ruptura del manguito rotador siempre necesita cirugía?
No.
Esta es probablemente una de las preguntas más frecuentes que recibo.
Encontrar una ruptura del manguito rotador no significa automáticamente que haya que operar.
En muchos pacientes, especialmente cuando se trata de lesiones degenerativas, podemos comenzar con un tratamiento no quirúrgico.
Dependiendo del caso, este puede incluir modificación de ciertas actividades, medicamentos para controlar el dolor y la inflamación cuando están indicados, y especialmente un programa adecuado de fisioterapia y ejercicios.
El objetivo es recuperar el movimiento, mejorar la fuerza y permitir que el paciente vuelva a utilizar su hombro con la menor cantidad de dolor posible.
En algunos pacientes también pueden considerarse infiltraciones como parte del tratamiento.
¿Cuándo puede ser necesaria una cirugía?
La cirugía puede ser una buena opción en determinados pacientes, especialmente cuando existe una ruptura importante acompañada de dolor, debilidad o pérdida de función que persiste a pesar de un tratamiento no quirúrgico adecuado.
Pero la decisión no depende únicamente de lo que diga la resonancia.
En un adulto mayor debemos valorar muchos factores: la calidad del tendón, el tamaño y tipo de ruptura, el tiempo de evolución, la fuerza del hombro, el estado general de salud, el nivel de actividad y, sobre todo, qué necesita hacer esa persona con su hombro.
No es lo mismo un paciente que quiere volver a jugar tenis o practicar algún deporte que una persona cuyo principal objetivo es poder vestirse, dormir y realizar sus actividades cotidianas sin dolor.
Por eso, el tratamiento debe ser individualizado.
¿Cuándo debería consultar a un especialista?
Recomiendo una valoración médica si el dolor:
Lleva varias semanas y no mejora.
Le impide dormir.
Le dificulta vestirse o realizar actividades cotidianas.
Está acompañado de una pérdida importante de fuerza.
Comenzó después de una caída o accidente.
Está empeorando progresivamente.
Le impide utilizar el brazo normalmente.
Especialmente importante es la aparición de dolor y pérdida repentina de la capacidad para levantar el brazo después de una caída o lesión. En estos casos es recomendable realizar una valoración pronta.
No todo dolor de hombro necesita una operación
El hombro es una articulación compleja y existen diferentes causas de dolor. En los adultos mayores, los problemas del manguito rotador son muy frecuentes, pero no todos necesitan el mismo tratamiento.
Mi recomendación es no asumir que el dolor es simplemente "por la edad" y tampoco asumir que una ruptura vista en una resonancia necesariamente requiere cirugía.
El objetivo de una buena valoración es encontrar la verdadera causa del dolor y escoger el tratamiento más adecuado para cada paciente.
En muchos casos podemos mejorar significativamente el dolor y la función sin cirugía. Y cuando una cirugía sí está indicada, una evaluación adecuada permite escoger el procedimiento más apropiado para las necesidades y condiciones de cada persona.




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